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domingo, 18 de marzo de 2007

Próximos pasos...

Hace casi dos meses ya del estreno, y EL ARBOL sigue en cartel. Para todos nosotros es una gran alegría ya que estamos convencidos de que una película se completa con el público. Ese encuentro con el otro es una renovación de muchas cosas: reflexiones, entusiasmos, convicciones.

Hay como un conjunto de circunstancias que quedan en el ámbito de lo privado: llamados o correos de personas desconocidas que después de ver la película sintieron deseos de contarnos algo.
Estos mensajes llegan y ocurren día a día, y son como una gran caja de Pandora, nos sorprenden, completan nuestra visión del mundo.

EL ARBOL tiene ahora nuevos desafíos por delante. Por un lado, llegará a varias ciudades del interior del país a través de los Espacios INCAA.

Por otra parte, competirá por el premio al mejor documental iberoamericano en el próximo Festival de Guadalajara (22 al 30 de marzo), y un mes después competirá en el Festival de Tribeca en Nueva York.

Quería aprovechar para agradecer a todos los que nos alentaron. Muchas gracias.

Gustavo

martes, 6 de febrero de 2007

El árbol de la vida (Crítica publicada en www.solesdigital.com.ar, el 23-1-07)

Título original: El árbol. Dirección y Guión: Gustavo Fontan. Protagonistas: Julio Fontan y Maria Merlino. Producción: Stella Maris Czerniakiewicz. Dirección de Fotografía y Cámara: Diego Poleri. Dirección de Sonido: Javier Farina. Montaje: Marcos Pastor. Duración: 65 minutos. Argentina, 2006.

Por Magalí Nieva magalin@gmail.com


La nueva película de Gustavo Fontan cuenta la sencilla historia de un matrimonio durante su vejez. Hermosos planos, y el sincretismo de fotogramas que logran narrar más que un intrincado guión.

Este filme es recomendable para quienes gustan del arquetipo del cine independiente y para quienes por suerte desconocen el término. Fontan eligió a sus padres como protagonistas, un dato interesante que no escapa a las reglas de este premiado cine. Actores no profesionales, locaciones reales, tiempos realentados, planos pensados, y un tema sencillo pero universal.

El cine de Fontan muestra las pequeñas cosas importantes de la vida común, y tiene un especial interés por la vejez y las relaciones personales en los barrios que todavía conservan esa tranquilidad que la ciudad destruyó. Así también habla sobre el tiempo y su paso, el curso de la vida, y de cómo una situación puede dar vida y muerte al mismo tiempo.

No sorprende que un cineasta vuelva al tema más elemental del "kine" como lo es el movimiento y la documentación del inmaterial cronos. El "esculpir en el tiempo" no es fácil, pero Fontan lo logra con "El Árbol", ya que consigue que el espectador viaje, se conmueva y también piense, que no es poco para esta época de dragones 3D y televisión refritada.

http://www.solesdigital.com.ar/index.html 23/1/2007

Reportaje a Gustavo Fontán (Reporter, 30-1-07)

Filme de Gustavo Fontán "El árbol" indaga sobre la vida y la muerte


Por Laura Lunardelli

A través de la metáfora de la vida y la muerte de dos acacias, la película de Gustavo Fontán "El árbol" indaga sobre la vida y la muerte de los seres humanos.

Versos del poeta Juan Ortiz preanuncian la trama del filme: "¿Hay entre los árboles una dicha pálida, final, apenas verde, que es un pensamiento ya, pensamiento/fluido de los árboles, luz pensada por estos al anochecer?".

Una pareja mayor, los padres del director (Julio Fontán y María Merlino), son filmados en su propia casa natal del barrio de Banfield, en el Gran Buenos Aires. Discuten sobre la conveniencia de cortar o no la vieja acacia que crece enfrente de la puerta de su hogar.
"Todas las circunstancias de la película son reales. Se parte de dos acacias que están en la puerta de la casa natal; una de ellas parece muerta. Mis padres saben que se está hablando de sus vidas y de la proximidad de la muerte", explicó el realizador.

Sobre la inclusión de sus padres no-actores como protagonistas del filme, Fontán explicó, entre bromista y realista, la decisión: "Son padres muy obedientes y casi no hubo que convencerlos. Les dije que íbamos a rodar una película y que no iba a haber de parte de ellos necesidad de actuar".

El realizador comentó a Reporter que la filmación llevó unos dos años, dado que era de especial interés "la indagación sobre el paso del tiempo".

Fontán también dio detalles sobre la financiación de su filme. "Se logra con el sueldo de uno y algún pequeño aporte como el de mi largo anterior (Donde cae el sol)"... -confió-.
"...La película fue rodada en video; la encerrona vino después en la posproducción. Entonces la apuesta fue que la película fuera invitada a festivales, para poder ir al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales y solicitar un adelanto del subsidio y, así, poder ampliarla a 35 milímetros y hacer la mezcla de sonido".

Igualmente, para Fontán un presupuesto mínimo no es sinónimo de un filme mínimo. "Cuando se habla de presupuesto chiquito en la realización de una película se ve como un déficit, pero no es un déficit en tanto sea el presupuesto que requiere la película. La pregunta es cómo se hace con bajo presupuesto para generar una estética que no delate el bajo presupuesto. Por esto el cine no debe perder su capacidad de experimentación".

viernes, 2 de febrero de 2007

El detalle es algo inmenso (Suplemento "Ñ", 27-1-07)

En esta entrada se reproduce la crítica de Raquel Garzón, publicada en el Suplemento "Ñ", del Diario Clarín, del ppdo. 27-1-07. Amplíe la imagen cliqueando sobre ella para una mejor lectura.